Emplear sistemas operativos libres en la empresa

Emplear sistemas operativos libres en la empresa es hoy día una opción real a tener en cuenta. Los sistemas operativos libres para los portátiles y equipos de sobremesa llevan ya ciertos años de evolución. Por ello, hoy día, son suficientemente maduros y estables para poderlos utilizar en un entorno de trabajo. Eso sí; necesitamos saber elegirlos adecuadamente. ¡Es un mundo en constante evolución!  Hace sólo dos años atrás las recomendaciones habrían variado respecto a las que podemos hacer ahora, en mayo de 2017. Veamos, entonces.

¿Por qué emplear sistemas operativos libres en la empresa?

Las razones para ello pueden ser diversas. Vamos a mencionar algunas:

  • Puedo tener el sistema operativo a coste cero de forma totalmente legal. Estos sistemas operativos habitualmente no tienen coste de licencia. Normalmente en las aplicaciones libres se paga por servicio prestado, no por licencia de producto.
  • Mi ordenador puede ser más seguro. Es sabido que los sistemas operativos libres basados en linux ofrecen mejor nivel de seguridad que los habituales de Microsoft. De hecho, son empleados mayoritariamente para los servidores que alojan páginas web. Recordemos que son equipos en los que la seguridad es algo esencial.
  • Mi ordenador puede durar más. La mayoría de los sistemas operativos libres pueden funcionar en máquinas menos potentes que los sistemas actuales de Microsoft. Al necesitar menos recursos de nuestra máquina, podemos conseguir que ésta dure más tiempo.
  • Puedo adaptar el entorno visual a las posibilidades de mi máquina. En los sistemas derivados de linux, el entorno gráfico es un elemento más dentro de los diferentes elementos de todo el sistema. Por ello, es posible elegir diferentes entornos gráficos. Como los hay que son más simples y otros más sofisticados, si tenemos una máquina poco potente puedo elegir uno más simple, consiguiendo que mi ordenador rinda mejor y responda más rápido a pesar de su poca potencia. Y de la misma forma, puedo poner un entorno gráfico “a todo lujo” si tengo un equipamiento potente y moderno.
  • Al usarlos, contribuyo a la filosofía que hay en ellos. Estos sistemas operativos están desarrollados a través de una filosofía de cooperación y de compartir el conocimiento, que sin duda contribuye al desarrollo tecnológico y a una sociedad también más colaborativa.

Me parecen bien estas ventajas, pero ¿qué opciones concretas tenemos hoy día? Hay tantas distribuciones…

Hay muchas distribuciones linux; pero las principales siguen siendo las mismas de hace varios años: Ubuntu, Debian, Fedora, CentOS y openSUSE. Todas ellas tienen varias opciones diferentes en cuanto al entorno gráfico utilizado. Además, hay matices de última hora:

Sobre Debian

Debian se está preparando para publicar una nueva versión. Esto significa que la que tienen actualmente publicada ya está un tanto obsoleta. Pero la que está en desarrollo puede dar problemas para un usuario no experimentado. Ahora no es un buen momento para instalar Debian, salvo que lo mencionado no sea problema en nuestro caso. Al menos, hasta que se publique la próxima versión de Debian (Debian 9), prevista para la segunda quincena de junio.

Sobre Ubuntu

Ubuntu ha anunciado recientemente que su próxima versión LTS (Long Time Support, o largo tiempo de soporte), que se publicará en abril de 2018, vendrá con el escritorio Gnome, no con Unity como viene actualmente. Esto deja al escritorio Gnome como el ofertado por defecto por tres de las mencionadas (Ubuntu, Debian y Fedora), lo que lo hace de facto el escritorio actual principal de las distribuciones linux. Además, esto supone que, si instalamos la actual Ubuntu 16.04, que viene todavía con el entorno visual Unity, cuando queramos instalar la futura versión 18.04, encontraremos un cambio importante en el entorno del escritorio. ¿Puede ser mejor hacerse ya con este escritorio que se considera ya como el principal y el estándar de facto en el mundo de linux? En mi opinión, sí; pero por supuesto que esto es ya bastante subjetivo.

Bien; pero en general, ¿qué ventajas y desventajas tienen esas distribuciones principales?

Aparte de esas cuestiones concretas que afectan al momento actual, en general podemos decir que:

Ubuntu 16.04

Con Ubuntu 16.04 tendremos soporte para nuestro linux hasta abril de 2021; por lo que es buena opción si queremos evitar tener que reinstalar próximamente.

Fedora 25

Con Fedora tenemos un excelente y pulido entorno Gnome; posiblemente el más trabajado actualmente. En cualquier caso, su período de soporte durará aproximadamente hasta enero. El período de vida de las versione de Fedora es aproximadamente 13-14 meses desde su publicación.

OpenSUSE

Con openSUSE tenemos un sistema muy trabajado, con una buena relación entre estabilidad de sistema y actualidad de lo que ofrece. Trae por defecto el escritorio KDE, aunque también es muy buena su edición de Gnome. La actual versión de openSUSE tendrá soporte aproximadamente hasta mayo; pero mediante un sistema sencillo de actualización, podrá prolongarse hasta noviembre de 2019. OpenSUSE requiere un poco más de experiencia con linux de lo que puede precisar Ubuntu; pero ofrece unas herramientas de administración muy potentes y por ello es muy buena opción para pequeñas redes locales.

Debian

Con Debian tenemos un sistema realmente rocoso, a prueba de bombas. Viene por defecto con Gnome, aunque permite instalarse con la mayoría de los entornos de escritorio más conocidos hoy en día. Su uso puede resultar muy similar al de Ubuntu (aunque quizás también un poco más complejo, sobre todo por no venir todo tan configurado de serie), y su período de soporte igualmente similar.

CentOS

Con CentOS tenemos la mayor estabilidad y tiempo de soporte (hasta 2024), a cambio de tener unas versiones algo más antiguas en las aplicaciones y en el sistema. Es la versión gratuita de Red Hat Enterprise Linux; la única diferencia entre ambas es que Red Hat Enterprise Linux ofrece asistencia junto con su producto, y CentOS es “hágalo usted mismo” (usted o la empresa que contrate para ello, claro). CentOS trae una versión adaptada del entorno Gnome, un poco más parecida a los escritorios clásicos. En ocasiones puede resultar complejo instalar en ella versiones más modernas de algunas aplicaciones, como por ejemplo de LibreOffice.

¿Y qué hay de los inconvenientes? ¿Qué pasa si yo empleo aplicaciones que sólo funcionan bajo Windows?

En este caso, hay que valorar cada situación en concreto. Hay aplicaciones que, efectivamente, necesitan Windows. Otras, en cambio, pueden funcionar desde un emulador (Wine) que viene instalado en nuestro Linux. O incluso existen en linux alternativas válidas a dichas aplicaciones. Y cada vez más empleamos soluciones “en la nube”, a través de nuestro navegador, que emplearemos indistintamente sea cual sea nuestro sistema operativo. Y en los casos en que esto no sea posible, y necesitemos Windows sí o sí:

  • Se puede hacer una instalación dual con los dos sistemas, cada uno en una parte del disco, de forma que podemos elegir con qué sistema arrancar cada vez. Esta es una solución que está más pensada para el uso de un equipo por diferentes usuarios, especialmente en el ámbito doméstico/familiar.
  • Se puede, dentro de un sistema Linux, generar una máquina virtual con Windows, de forma que Windows funcione como una aplicación más dentro de nuestro sistema. Nuestro linux administrará todo el sistema, con las ventajas mencionadas; pero tendremos un “Windows interno” que ejecutará esas aplicaciones que lo necesitan.

Conclusiones

  • Emplear sistemas operativos libres en la empresa, no sólo es posible, sino que puede tener considerables ventajas en muchos casos.
  • Pese a la gran cantidad de distribuciones existentes, las recomendadas para la pequeña empresa siguen siendo las tradicionales. Es decir: Ubuntu, Debian, openSUSE o CentOS; cada una de ellas con sus puntos fuertes y debilidades, a valorar según nuestras necesidades específicas.
  • El escritorio de referencia hoy día es Gnome.  Si necesitamos algo más ligero, para ordenadores de poca potencia o antiguos, optaremos por escritorios como Mate, Xfce o LXDE.
  • Si encontramos dificultad por necesidad de emplear aplicaciones que sólo funcionan en un entorno Windows, nos aseguraremos de que no tenemos otras alternativas. Y en ese caso, optaremos por instalar una máquina virtual de Windows en nuestro equipo linux.
  • Es posible que todo lo mencionado entrañe dificultad para la empresa que considera dar ese paso. UrBerri soluciones informáticas y otras muchas empresas del sector pueden hacer ese estudio previo y realizar el proceso de migración, por costes muy razonables. ¡Consúltanos sin compromiso! No cobramos nada si finalmente no se hace nada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.más información

ACEPTAR
Aviso de cookies